Pollo a la naranja





Una vez más, quiero comenzar agradeciendo apoyos, besos, abrazos y comentarios. Lamentablemente, la noticia sobre el padre de la Rubia, sigue siendo que no hay noticia. Sigue el hombre dormido, sin conseguir vencer a un virus que le mantiene en la UCI hace ya 18 días. (Edito, el padre de la Rubia, falleció a finales de diciembre)

Para continuar y distraer la mente, quiero colgar hoy una receta sencilla y muy rica, que puede convertir en una delicia, a esas pechugas de pollo que siempre tenemos en casa.

PECHUGAS DE POLLO A LA NARANJA:

No necesitamos nada complicado, un par de pechugas de pollo, un par de naranjas de zumo, una cebolla y dos zanahorias. Como véis, todo fácil y baratito. Sin embargo, el resultado tiene una apariencia muy digna para estas navidades y un sabor que deja impresionados a los comensales.

Además, tenía en casa unos espagueti con aroma de naranja (que compré en Lidl hacía unos meses) y los utilicé como guarnición. Pero hubiera valido cualquier variedad de pasta que tuvierais en vuestra despensa o un poco de arroz. Para decorar, puse unos frutos rojos (en este caso bayas de Goji y Arándanos) y un Physalis que siempre queda muy bonito.

Pero vamos a la receta del pollo que es lo que interesa...

Adornos:
Cortamos un pedazo de piel de naranja sin llegar a lo blanco, que amarga, y esa corteza, la picamos en juliana fina. En un cacillo, preparamos un almíbar (3 cuch de azúcar y medio vaso de agua) y lo ponemos a cocer. Echamos las cortezas de naranja para que se confiten, haciéndolas cocer durante 10 minutos. Dejamos enfriar y cocemos otra vez otros cinco minutos. Dejamos enfriar y cocemos otros cinco minutos. Vigilar que no se quede sin agua el cazo, porque el azúcar se convertiría en caramelo y se nos quemaría, añadiendo un poco más de agua, con cuidado. Reservamos las cortezas de naranja ya preparadas.

Exprimimos las dos naranjas. Rehidratamos las bayas de Goji (en la foto) y las pasas de arándano (o de lo que tengáis, de corinto, moscatel, etc) en un poco de zumo y dejamos que se vayan inflando.

Pechugas de pollo:

Lo ideal es que usemos medias pechugas de pollo enteras, sin filetear ni hacer trozos, por eso digo que usemos las piezas enteras, quedarán mejor presentadas. Las dejamos marinar al menos una hora en el resto del zumo de naranja, y seguidamente, las freímos en un poco de aceite a fuego fuerte. Cuando estén tostadas por fuera, (ver foto) añadimos el zumo en el que las tuvimos macerando, bajamos el fuego y tapamos la sartén, para que se cuezan y tomen aún más aroma a naranja. (Unos cinco - diez minutos) Sacamos las pechugas, y las espolvoreamos con un poco de pimienta, recién molida. El zumo, que habrá reducido bastante, lo metemos en el bol de la batidora...

Salsa:

Pochamos en una sartén, una cebolla bien picadita y un par de zanahorias, hasta que estén bien blandas. Las añadimos al bol de la batidora, donde tenemos el zumo y pasamos la salsa, que debe quedar como una crema o puré espesito, tipo el de calabaza.

Si es necesario, añadimos unas gotitas de leche o de nata líquida, para ajustar la textura que más nos guste.



Montaje del plato:
Colocar una cucharada de la salsa en el plato, como cama, y sobre ella poner la pechuga entera o con unos cortes. Sobre la pechuga, echar una cucharada de salsa y adornar con las cortezas de naranja confitadas. Añadir una guarnición, puede ser ensalada, arroz, o como en este caso, espagueti de naranja. Completar la presentación con frutos rojos o como más os guste. (Podéis haceros una idea con la primera foto de la cabecera) A comer, mejor muy caliente.

Haced estas pechugas, en serio. No se os olvidarán, de verdad, el sabor es algo impresionante.

Seguiremos informando...