Lasaña de salmón y espinacas

Esta es una combinación de ingredientes que me encanta. Por eso quiero enseñaros esta receta de lasaña de salmón y espinacas, porque estoy seguro de que vais a triunfar en casa si la preparáis este fin de semana. 

Ya os enseñé hace tiempo una espectacular receta de lasaña de mar (clic), y hoy vamos a completarla con esta receta que combina la crema de espinacas con bechamel y el salmón noruego con los que vamos a formar nuestra lasaña.


La lasaña clásica hecha con pasta italiana de trigo o con pasta de espinacas (lasagne verdi) es una especie de milhojas formado por capas de pasta, capas de relleno y capas de bechamel, que después de hornear, se consume en porciones cuadradas

Las lasañas más habituales son las de carne, lasagna alla bolognese, aunque también es frecuente preparar lasaña de hongos (alle funghi) o lasaña de pescado y marisco (frutti di mare) pero hoy toca Lasaña de salmón y espinacas

Ingredientes para 8 personas


Para la crema de espinacas: 300 gr de espinacas limpias, 3 cucharadas de harina, 1 litro de leche entera, 100 gr de mantequilla, sal y nuez moscada.
Para hacer la lasaña: 2 paquetes de pasta de lasaña o 3 paquetes de canelones, 3 cucharadas de tomate frito casero, 500 gr de salmón noruego en lomos, 1 cebolla, 4 ó 5 cucharadas de salsa bechamel clarita, queso parmesano rallado

Cómo hacer lasaña de salmón y espinacas



Empezamos a preparar la crema de espinacas. Cortamos las espinacas en trocitos bien picados y los rehogamos en una sartén con un la mantequilla. Añadimos la harina y la tostamos un poco. Incorporamos la leche lentamente haciendo una bechamel espesa. La ponemos en una fuente y dejamos que se vaya enfriando. Aquí podéis ver como hacer una bechamel sin grumos.

Para montar la lasaña, ponemos la pasta en agua caliente durante unos diez minutos para que se reblandezca y sea manejable y después la secamos dejando las placas sobre un paño para eliminar el agua. En una fuente de horno, colocamos las 3 cucharas de tomate frito casero (clic) y las extendemos para que no se pegue la pasta. Sobre el tomate, colocamos las placas de lasaña cubriendo toda la superficie.

Encima de la pasta, colocamos la mitad de la crema de espinacas y sobre ellas, ponemos otra capa de placas de lasaña. Cortamos el salmón en filetes de un cm de grosor y los colocamos en crudo sobre la pasta. Pochamos una cebolla hasta que se ponga transparente y la esparcimos sobre el salmón, cubriendo con otra capa de placas de lasaña.


Para terminar, cubrimos con el resto de la pasta de espinacas, lo tapamos con bechamel muy clarita y espolvoreamos con queso rallado. Si sobra un poco de crema de espinacas, podemos hacer un dibujito trazando una línea sobre la zona central.

Horneamos 25 minutos a 180º con calor arriba y abajo, y después gratinamos para darle un acabado tostado, vigilando para que el queso no se queme demasiado. Servimos cortando porciones con cuidado para que las capas no se desmoronen.


La suavidad de esta receta y la complejidad de sabores que se mezclan en la boca os va a encantar, os lo aseguro. Animaos a hacer esta lasaña de salmón y espinacas este fin de semana. Seguro que vuestra familia os lo agradecerá. Tiene buena pinta, ¿verdad? 

Sed felices,