Arroz con chistorra y pollo, la mejor receta de mi cuñada


Domingo y arroz son dos palabras que tenemos muy asociadas en casa. Los fines de semana nos encanta preparar un arroz en paella, a veces con recetas más clásicas y otras con recetas más transgresoras, como este arroz con chistorra y pollo con que nos sorprendió mi cuñada hace unos días y que nos gustó mucho, pero mucho mucho.

Para hacer la receta apenas necesitáis un par de pechugas de pollo y una chistorra fresca. Como tenía una estupenda que me habían traído de Pamplona mi hermana María y Carlicos, el éxito estaba prácticamente asegurado. Os cuento.




El plato me hizo recordar unos arroces con salchichas blancas de carnicero que hacía mi abuela Lola o su inolvidable arroz con sobras de carne guisada que ya os enseñaré próximamente. Mi abuela los solía hacer en cacerola baja pero yo disfruto usando la paella pese a la dificultad de mantener la ebullición de forma constante con los fuegos de que dispongo en casa.

El problema es que antes de probarlo, solo por el nombre, también me recordó a esas terroríficas versiones americanas de paella en las que añaden chorizo pepperoni italiano, así que decidí que antes de opinar de este arroz con chistorra, tenía que prepararlo, probarlo y juzgarlo por mí mismo.


Ingredientes para 4 personas


  • 300 gr de arroz bomba, 2 pechugas de pollo limpias, 1 chistorra fresca, aceite de oliva, 1 diente de ajo, 1 pimiento verde tipo italiano (alargado), 1 tomate, 1 litro y medio aproximadamente de caldo de pollo


Cómo hacer arroz con chistorra y pollo


Comenzamos haciendo un sofrito directamente en la paella, con un diente de ajo, el pimiento muy picado y el tomate en concasse (cuadraditos) hasta que sea casi una pasta. Añadimos las chistorras cortadas en trocitos de unos dos cm y las freímos hasta que sueltan su grasilla. En ella freímos el pollo cortado en trocitos, ligeramente.

Una vez fritos los ingredientes, añadimos el arroz que removeremos para que se impregne de los sabores, dejando que se haga un poco hasta tomar un color nacarado o traslúcido en lugar de su color blanco. Es importante que usemos un arroz bomba de calidad, pues el resultado cambia mucho.


Añadimos el caldo casero de pollo, en proporción de tres veces el volumen del arroz que hayamos usado y llevamos a ebullición. Cuando hayan pasado 5 minutos cociendo a fuego vivo, bajamos el fuego al mínimo manteniendo el hervor, y dejamos que cueza durante otros 10 minutos. 

El arroz tomará el color del pimentón de la chistorra y quedará con un color anaranjado, diferente de las paellas y arroces tradicionales. Por supuesto NO AÑADIMOS COLORANTE bajo ningún concepto. Si queréis podéis añadir unas hebras de azafrán, pero en este caso no es necesario.

Probamos el arroz para ver si está y dejamos reposar tapado con un paño de cocina durante unos 5 a 10 minutos para que se absorba el caldo que haya podido quedar y para que los granos de la parte superior se terminen de hacer en el vapor. ¡¡A la mesa!! 


El resultado es un arroz, con un pelín más grasilla que lo habitual en arroces y paellas, pero que en boca es francamente agradable por la mezcla de sabores. Pese al miedo que tiene mi cuñada Muxima a la hora de cocinar, cada vez hace platos más ricos como este delicioso arroz con chistorra y pollo con el que nos sorprendió y que ahora he preparado yo siguiendo sus instrucciones. Si tenéis ocasión, no dejéis de probarlo.

Sed felices,







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