Desde Siria con amor

Quería enseñaros los regalos que me trajo mi querida hermana María  por mi cumpleaños, aprovechando su viaje de trabajo a Damasco. Como no podía ser de otra manera, los regalos están relacionados con mi afición de cocinar y con el blog, y me ha dicho que lo tengo que publicar así, y con el título de Desde Siria con amor. ¿Y quien se puede resistir a los encantos de una hermana tan linda? Yo desde luego no, así que…

DESDE SIRIA CON AMOR

Los regalos han sido variados. Por un lado, esta magnífica caja de pasteles árabes, entre los que destacan los de pistacho molido (por lo visto en Siria son espectacularmente buenos) y los llamados Nidos que no tendréis problemas de identificar. Los he probado y están buenísimos, muy al estilo árabe, muy dulces, casi empalagosos, pero a la vez muy ligeros, son como hilos de hojaldre y miel, con almendras, piñones, pistachos y otros frutos secos. Os prometo investigación y próximamente, una publicación sobre este tema.

En segundo lugar, me trajo más productos para mi colección de especias. (Ya es costumbre para mi pedir a los que se van a países exóticos que me traigan especias y no regalos ni souvenirs) Así tengo maravillosos productos de la India, Zanzíbar, Marruecos, Mozambique, Angola, Pakistán, Mexico y otros lugares especialmente famosos por la calidad de las mismas. Y ahora, tengo unas nuevas especias de Damasco.


Y ahora os cuento, dentro del paquete tan esmeradamente envuelto, encontré 6 botes herméticos, con pistachos molidos de Damasco (maravilloso su aroma), un picante “de la muerte” es una especie de pimentón que tendré que aprender a dosificar, pero que puede darle su gracia a muchas recetas, cilantro en polvo, sesamo tostado para ensaladas, piñones sirios y una especia llamada ZAATAR, que es un polvo rojo corinto, que se utiliza para aliñar humus, yogures, ensaladas… Junto a esas 6 especias, una cajita con azafrán de calidad y un par de bolsas con semillas de cilantro y más cilantro en polvo. (Se avecinan recetas orientales, y curries, preparaos)


Además de esas estupendas especias, un par de paquetitos de galletas crujientes (tipo guirlache) de almendras miel y rosas, con un sabor intensísimo de esos pétalos. Me encantan. Mirad la foto siguiente:


Y por último, un aparatito para hacer los falafeles en la forma de pequeñas rosquillas para freir. Además de para preparar falafel, intentaré darle otros usos, como para hacer mini donuts, rosquillas o albóndigas con forma particular, que ya iréis viendo cuando las publiquemos.





Y ahora, sin más dilación la receta, directamente llegada desde Damasco: La RECETA DE FALAFEL

El falafel es una especie de croqueta cuya masa se hace mezclando garbanzos rehidratados (nunca cocidos por nosotros ni comprados cocidos) mezclados con otros ingredientes y fritos a continuación. Lo característico de los falafeles sirios es su forma de donette, para lo que me regalaron el maquinillo, pero pueden hacerse con la mano con forma de croqueta o de minialbóndiga aplastada que son las más frecuentes.

Con lo garbanceros que somos en casa, esta receta es un éxito garantizado. Vamos al lío.

FALAFEL AL ESTILO SIRIO

El falafel es un alimento que acompaña al hombre desde el principio de los tiempos, desde que surge la agricultura. Su nombre viene al parecer de la palabra árabe filfil. Es correcto hablar de faláfel y de falafel. Se hacen con garbanzos y/o habas pero no se cuecen las legumbres, sino que se ablandan dejandolas unas horas en remojo (8 horas) y después se trituran junto al resto de los ingredientes. Es costumbre tomarlas como relleno de pan de pita, o bien acompañadas de salsas basadas en yogur, según el país donde las toméis. Por tanto podremos adaptar estas “croquetas” de garbanzos y acompañarlas de una salsa de tomate frito, o montar una especie de hamburguesas, o si os apetece tomarlas con cualquier dip de vuestro gusto.


Ingredientes
200 gramos de garbanzos SECOS que dejamos toda la noche en remojo
2 dientes de ajo
1 cebolla pequeña
1 zanahoria (opcional)
Perejil (2 ramitas)
½ sobre de levadura (tipo royal)
Dos ramas de Cilantro
Sal pimienta comino (una pizca de cada)
Cúrcuma, curry en polvo, (pizcas)
Aceite de oliva para freirlas.


Preparación:
Procesar con una batidora los garbanzos una vez hidratados tras la noche en remojo, con el resto de los ingredientes, añadiendo un poquito de agua si es que hace falta para obtener una masa tipo puré espesillo. Si queda demasiado líquido, se puede espesar con un poco de harina de garbanzos.

Reposar una hora la masa, para que se integren los sabores y para que se produzca el levado. Una vez repose  la masa, se forman las bolas tamaño albóndiga, y se aplanan tipo filete ruso, friéndose en aceite de oliva. Si tenéis un aparato de estos, o uno para rosquillas, se puede dar esa forma que es la típica en Siria.

Imagen tomada de aquí
Si lo deseáis podéis cubrir los falafeles con semillitas de sésamo antes de freir, como en la foto de arriba, o mezclar una cucharadita de semillas de sésamo entre los ingredientes que formarán parte de la masa, lo que aportará aún más aromas orientales al producto final. Freir en aceite caliente y consumir rápidamente.

Hay muchas otras recetas de falafel, todas con los garbanzos ajo y cilantro en común, aunque otras añaden más especias, tales como cúrcuma, pimienta, comino molido, pimentón. Os recomiendo que os dejéis llevar por vuestro instinto y por el uso de las especias que conozcáis y disfrutéis,

Comiendo falafel: 
Para la salsa de yogur, podéis procesar un ajo, un poco de comino y unos pepinillos, o unas alcaparras, y triturar todo con un yogur natural, kefir, o yogur búlgaro, y mojar luego los falafeles en esa salsa. También podéis montar una pita abierta con un poco de salsa dentro y meter ahí dos ó tres falafeles y algo de ensalada, y comeroslo en plan bocata.

Es un plato muy nutritivo y muy sano. Probadlo que no os defraudará.  Sed felices,


PD: El sábado pasado nos reunimos unos cuantos amigos para celebrar el cumpleaños, y entre otros regalos, me cayeron tres libros de cocina para completar mi ya nutrida biblioteca. Fueron “Sferificaciones y Macarrones”, “Cocina para pobres” y “Notas de cocina de Leonardo da Vinci.” Ya os contaré lo que vaya descubriendo en su lectura…




Y para el fin de semana… un arroz verde con vieiras