Crema fría de guisantes y hierbabuena con chips crujientes de cecina


Con estas temperaturas, llevamos unas semanas tomando recetas frescas y ligeras, sopas frías, gazpachos y salmorejos que nos ayuden a pasar la comida sin recalentarnos la cabeza ni el resto del cuerpo. Una de las ideas que más ha triunfado esta semana en casa ha sido esta crema fría de guisantes y hierbabuena con chips crujientes de cecina con la que sorprendí a mi familia. 

Es un plato colorido y que se puede tomar tanto calentito a la hora de la cena, como bien frío, recién sacado de la nevera, dependiendo del gusto de cada cual. De las dos formas os va a gustar. Para hacer este plato, sí vamos a encender el fuego, pues requiere una cocción. Después, ya podéis servirlo como os resulte más apetecible. Por mí, mejor frío, pero guardar la idea de caliente como crema reconfortante en otras épocas del año. 

Ingredientes para 4 personas

  • 600 g de guisantes congelados, 500 ml de caldo casero de pollo, 1 cebolla pequeña, 1 sobre de cecina de buey de Cecinas Nieto, un manojo de hierbabuena, el zumo de medio limón y opcionalmente, 50 ml de nata líquida.
  • En la lista de ingredientes os he puesto los que he utilizado yo, pero solo para que lo tengáis en cuenta, ya que como sabéis no llevo comisión en ventas ni gano dinero con estas recomendaciones


Cómo preparar la crema fría de guisantes y hierbabuena con chips crujientes de cecina


Picamos muy fina la cebolla y la ponemos a pochar a fuego lento con dos cucharadas de un buen aceite de oliva virgen extra, hasta que esté casi transparente. Añadimos un pellizco de sal y seguidamente los guisantes, (sin necesidad de descongelarlos), y rehogamos un par de minutos. Agregamos el caldo casero de pollo.

Dejamos que el conjunto cueza durante cinco minutos, sin excedernos de tiempo para que los guisantes mantengan su color verde billar y no cambien a un verde más pardo, que afearía nuestro plato. Apagamos el fuego y añadimos las hojas de cuatro ramas de hierbabuena y el zumo de limón. 

Dejamos enfriar antes de triturar la crema. Trituramos con ayuda de una batidora de mano hasta obtener una textura homogénea y después pasamos por un colador fino para que nuestra crema sea muy fina y agradable. Probamos y rectificamos de sal. Si os gusta también podéis darle un toque de pimienta.

Si queremos una textura más sedosa, podemos añadir un poco de nata líquida, opcionalmente, y mezclamos hasta homogeneizar, aunque el color de la crema perderá algo de intensidad. Una vez tengamos la crema a nuestro gusto, la reservamos en frío en la nevera.

Para hacer los chips crujientes de cecina, sacamos las lonchas de cecina de buey del envase y las separamos. En un plato llano, ponemos dos hojas de papel de cocina y sobre ellas disponemos tres lonchas de cecina, cubriéndolas con otras dos hojas de papel de cocina. Metemos en el horno microondas y horneamos 1 minuto a potencia máxima. 

Dejamos reposar un minuto y damos otro toque de 30 segundos de microondas. Retiramos el papel y dejamos que la cecina se enfríe. En ese proceso quedará crujiente y lista para decorar como una peineta, o para trocear en pequeños chips. 


Como presentar la crema fría de guisantes, hierbabuena y cecina

En un plato hondo o en un cuenco bonito, ponemos dos o tres cacillos de la crema. Decoramos con cogollitos de hierbabuena repartidos y con unos pocos chips de cecina repartidos por la superficie. Finalizamos con una peineta de cecina y opcionalmente, añadimos un hilo de aceite de oliva virgen extra para decorar.



Animaos a preparar esta crema fría de guisantes y hierbabuena con chips crujientes de cecina. Vuestra familia os lo agradecerá. Pasad buen verano y tened cuidado con las altas temperaturas. Y como siempre, y sobre todo,

Sed felices