En esta foto podéis haceros una idea de a lo que me refiero, una cordero bien asado, dorado y casi crujiente por fuera, y a la vez bien jugoso por dentro, y con una salsa llena de sabor, que no es como agua, sino concentrada y sabrosa. Y ¿cómo hacer el cordero asado para que quede así? Yo sólo sé cuál es la receta de mi familia.
Para preparar este asado de cordero, hace falta tiempo, solamente eso, tiempo para hacerlo con cariño y con calma, y claro, un buen género, un cordero lechal de verdad, de vuestro carnicero de cabecera. Con eso y un poco de agua, practicamente no hará falta nada más para disfrutar a gusto de un asado tradicional. Os cuento.
Mi abuela Lola, cuya receta de besugo al horno ya conocéis, o su carne guisada, que también he publicado, aún me hace recordar su forma de cocinar, era la que hacía bueno el cordero en mi familia.
Años después, no hace tantos, fue mi tío Pablo quien tomó su relevo, y fue capaz de sacar al cordero, aquel sabor mítico que solamente mi abuela había conseguido, y sobre todo aquella salsa, fuerte, potente, nada que ver con el agüilla que te dan como salsa en la mayoría de asadores.
Ingredientes por persona:
Cuando el cordero es lechal, lechal, las piezas son muy pequeñas, y los huesos se llevan la mitad del volumen por lo que no creáis que es tanta cantidad. Indudablemente es una buena ración, pero una paletilla de cordero lechal auténtico, no da para dos personas. Con la pierna, al tener algo más de magra, sí pueden salir dos raciones o una y media, que se puede completar con algo de la falda de las chuletas.
Para hacer este asado para la hora de la comida, mi abuela comenzaba a las 10 de la mañana, pues necesita, prácticamente 3 horas de horno, y ella que entonces tenía un horno de gas, tardaba 4 horas.
Hoy con los hornos más modernos podríamos hacer en menos tiempo el asado, pero el resultado no es el mismo, y mi experiencia es que vale la pena hacer el asado muy despacio, a 160º, durante más tiempo que hacerlo a 200º en hora y media y que quede muy reseco.
Al asarse despacio en sus propias grasas, el cordero queda como confitado, por lo que su textura es mucho más jugosa, y siempre se puede dorar al final. En muchas recetas, lo primero que se hace con el cordero una vez sazonado es untarlo con manteca de cerdo, pero en casa, nosotros no le ponemos nada más que un puñado de sal gruesa y una mínima cantidad de aceite de oliva virgen extra, ni una cucharada para todo el que véis en la foto. (Pierna, paletilla y falda de las chuletas)
Se distribuye el cordero en una fuente de horno ovalada, mejor las clásicas de barro, y se añade un vaso de agua (pequeño, unos 150 ml) y un buen chorro de vinagre de vino blanco (un buen chorro, generoso, ¿eh?) También se puede hacer directamente en la placa del horno.
Se introduce en el horno y se deja asar a baja temperatura. Yo le puse calor arriba y abajo, sin ventilador, a 160º. No os hablo de tiempos porque cada horno funciona diferente, pero guiaros por el color y la experiencia, cada vez que lo hagáis os saldrá mejor. Los tiempos os los doy para un cordero bien pequeño lechal de verdad.
Tened en cuenta una cosa, mientras la parte de arriba de la fuente se está asando, la parte de abajo del cordero está en contacto con el agua, por lo que ahí el cordero se está cociendo. Por eso hay que hacer dos cosas.
Una, cada quince minutos hay que dar la vuelta a las piezas, para que se hagan de forma uniforme. Dos, en cuanto empiece a tomar color, más o menos a partir de los 45 minutos, hay que hacer las vueltas más seguidas, y retirar el agua para que no haga cocer el cordero, reponiendo cuando falte, para que tampoco se reseque.
El trabajo es así, ir retirando (y reservando) el agua con los jugos, para que no haya más que medio cm. aproximadamente en la base de la fuente, y a la vez irla reponiendo cuando vaya faltando. Por ello hace falta tiempo y dedicación. Cariño en la cocina. Ir sacando con un cacillo el líquido cuando hay mucho. Y poco a poco ir devolviéndolo al asado, regando el cordero con él, cuando va faltando.
De esa manera, el cordero se va asando de forma homogénea y la salsa, va tomando potencia, color y se va espesando un poco. En el fotomontaje de encima, podéis ver como se va haciendo poco a poco, casi sin líquido en la base de la fuente de barro, y como va cogiendo su color, mientras va menguando el tamaño y se retrae la carne sobre los huesos.
El cordero que véis en las fotos, tardó un total de 2 horas y 40 minutos, y estaba perfectamente jugoso por dentro, y bien dorado por fuera. Es mucho mejor haber empezado a cocinarlo a las 11 u 11 y media, que ponerse a cocinarlo a la una de la tarde y tener que hacerlo corriendo a todo gas. Recordad el secreto, hacerlo despacio, con tiempo, con cariño y con paciencia.
Mientras se asa, lo regamos, sacamos o añadimos líquido, vamos dando la vuelta a las piezas cada 10 ó 15 minutos, y como tenemos mucho tiempo en la cocina, podemos aprovechar para hacer una buena ensalada, o una macedonia de frutas, o usar el tiempo para revisar el armario de las latas y descubrir alguna que tenemos escondida en la parte de atrás. Pero hay que estar en la cocina, no podemos abandonar el cordero a su suerte, no quedará igual.
El premio es éste, un sabor estupendo, una textura de lujo, un recuerdo que no se os borrará, y lo mejor, la cara de los vuestros al disfrutarlo. O como yo ahora al recordar el de mi abuela, la sonrisa del recuerdo.
Para terminar, sacamos las piezas de la fuente o la placa de horno, y desglasamos con un poco de agua los restos semisólidos que habrán quedado, calentamos, reducimos y servimos.
Como se suele decir... Estaba "de lagrimita"
Yo creo que un cordero asado con esta receta familiar, éste debe ser plato único, si acaso acompañado de una ensalada fresca, pero sin entrante, pues además del plato en sí, se acompañará con más pan de lo normal, para disfrutar de la salsa.
Espero que os haya gustado. Sed felices,
Mi abuela Lola, cuya receta de besugo al horno ya conocéis, o su carne guisada, que también he publicado, aún me hace recordar su forma de cocinar, era la que hacía bueno el cordero en mi familia.
Años después, no hace tantos, fue mi tío Pablo quien tomó su relevo, y fue capaz de sacar al cordero, aquel sabor mítico que solamente mi abuela había conseguido, y sobre todo aquella salsa, fuerte, potente, nada que ver con el agüilla que te dan como salsa en la mayoría de asadores.
Ingredientes por persona:
- Una paletilla de cordero lechal, o media pierna, sal, vinagre, agua. Para los tres que lo comimos, usé una paletilla, una piedra y la falda de las chuletas de medio cordero lechal.
Cuando el cordero es lechal, lechal, las piezas son muy pequeñas, y los huesos se llevan la mitad del volumen por lo que no creáis que es tanta cantidad. Indudablemente es una buena ración, pero una paletilla de cordero lechal auténtico, no da para dos personas. Con la pierna, al tener algo más de magra, sí pueden salir dos raciones o una y media, que se puede completar con algo de la falda de las chuletas.
Para hacer este asado para la hora de la comida, mi abuela comenzaba a las 10 de la mañana, pues necesita, prácticamente 3 horas de horno, y ella que entonces tenía un horno de gas, tardaba 4 horas.
Hoy con los hornos más modernos podríamos hacer en menos tiempo el asado, pero el resultado no es el mismo, y mi experiencia es que vale la pena hacer el asado muy despacio, a 160º, durante más tiempo que hacerlo a 200º en hora y media y que quede muy reseco.
Al asarse despacio en sus propias grasas, el cordero queda como confitado, por lo que su textura es mucho más jugosa, y siempre se puede dorar al final. En muchas recetas, lo primero que se hace con el cordero una vez sazonado es untarlo con manteca de cerdo, pero en casa, nosotros no le ponemos nada más que un puñado de sal gruesa y una mínima cantidad de aceite de oliva virgen extra, ni una cucharada para todo el que véis en la foto. (Pierna, paletilla y falda de las chuletas)
Se distribuye el cordero en una fuente de horno ovalada, mejor las clásicas de barro, y se añade un vaso de agua (pequeño, unos 150 ml) y un buen chorro de vinagre de vino blanco (un buen chorro, generoso, ¿eh?) También se puede hacer directamente en la placa del horno.
Se introduce en el horno y se deja asar a baja temperatura. Yo le puse calor arriba y abajo, sin ventilador, a 160º. No os hablo de tiempos porque cada horno funciona diferente, pero guiaros por el color y la experiencia, cada vez que lo hagáis os saldrá mejor. Los tiempos os los doy para un cordero bien pequeño lechal de verdad.
Tened en cuenta una cosa, mientras la parte de arriba de la fuente se está asando, la parte de abajo del cordero está en contacto con el agua, por lo que ahí el cordero se está cociendo. Por eso hay que hacer dos cosas.
Una, cada quince minutos hay que dar la vuelta a las piezas, para que se hagan de forma uniforme. Dos, en cuanto empiece a tomar color, más o menos a partir de los 45 minutos, hay que hacer las vueltas más seguidas, y retirar el agua para que no haga cocer el cordero, reponiendo cuando falte, para que tampoco se reseque.
El trabajo es así, ir retirando (y reservando) el agua con los jugos, para que no haya más que medio cm. aproximadamente en la base de la fuente, y a la vez irla reponiendo cuando vaya faltando. Por ello hace falta tiempo y dedicación. Cariño en la cocina. Ir sacando con un cacillo el líquido cuando hay mucho. Y poco a poco ir devolviéndolo al asado, regando el cordero con él, cuando va faltando.
De esa manera, el cordero se va asando de forma homogénea y la salsa, va tomando potencia, color y se va espesando un poco. En el fotomontaje de encima, podéis ver como se va haciendo poco a poco, casi sin líquido en la base de la fuente de barro, y como va cogiendo su color, mientras va menguando el tamaño y se retrae la carne sobre los huesos.El cordero que véis en las fotos, tardó un total de 2 horas y 40 minutos, y estaba perfectamente jugoso por dentro, y bien dorado por fuera. Es mucho mejor haber empezado a cocinarlo a las 11 u 11 y media, que ponerse a cocinarlo a la una de la tarde y tener que hacerlo corriendo a todo gas. Recordad el secreto, hacerlo despacio, con tiempo, con cariño y con paciencia.
Mientras se asa, lo regamos, sacamos o añadimos líquido, vamos dando la vuelta a las piezas cada 10 ó 15 minutos, y como tenemos mucho tiempo en la cocina, podemos aprovechar para hacer una buena ensalada, o una macedonia de frutas, o usar el tiempo para revisar el armario de las latas y descubrir alguna que tenemos escondida en la parte de atrás. Pero hay que estar en la cocina, no podemos abandonar el cordero a su suerte, no quedará igual.
El premio es éste, un sabor estupendo, una textura de lujo, un recuerdo que no se os borrará, y lo mejor, la cara de los vuestros al disfrutarlo. O como yo ahora al recordar el de mi abuela, la sonrisa del recuerdo.
Para terminar, sacamos las piezas de la fuente o la placa de horno, y desglasamos con un poco de agua los restos semisólidos que habrán quedado, calentamos, reducimos y servimos.
Como se suele decir... Estaba "de lagrimita"
Yo creo que un cordero asado con esta receta familiar, éste debe ser plato único, si acaso acompañado de una ensalada fresca, pero sin entrante, pues además del plato en sí, se acompañará con más pan de lo normal, para disfrutar de la salsa.
Espero que os haya gustado. Sed felices,




Si tienes un carnicero de cabecera y confías en él, nuestra opinión es que lo mejor es pedirle un cordero que lleve como un par de semanas comiendo, ya destetado... El sabor se multiplica y la ternura de la carne es la misma...
ResponderSuprimirCorderos de sierra, por ejemplo, como los de la DO Cordero de la Alcarria... Ains, que hambre...
¿Paciencia y cariño?, esa es mi receta.Lo llamaré como cordero asado perezoso.
ResponderSuprimirGracias.
Me encanta probar recetas nuevas,hacer cosas distintas, pero una de mis asignaturas pendientes es un asado de este tipo. Me da verguenza decirlo, pero siempre me ha dado tanto respeto, que nunca me he atrevido a hacerlo.
ResponderSuprimirMi hermana, a la que la cocina le da más o menos igual, lo ha hecho y en cambio yo, aún no me he atrevido ¿Te lo puedes creer?
Creo que me voy imprimir tu receta y me voy a lanzar, que tiene que estar buenísimo.
Saludos
Y tanto, la pinta final es fabulosa. Estas recetas le hacen a uno vibrar, desde luego. Es que no hay más que verlas, asado al amor de una lumbre suave, final jugoso y apetecible y caray, ¡riquísimo!.
ResponderSuprimirMe ha llamado la atención lo de darle la vuelta cada 15 minutos, una técnica interesante. Y el proceso fotográfico del asado te ha quedado de miedo.
Un saludo.
Hola Paco,
ResponderSuprimirnosotros asamos el coredero al estilo leonés, que es prácticamente igual que el método de tu abuela, con la diferencia de que nunca hemos puesto vingre. Lo probaremos a la próxima.
No puedo estar más de acuerdo contigo en que el sabor y la textura de un asado a baja temperatura es la caña. Paciencia, buen género y a marearlo a vueltas tal como explicas. Y luego a disfrutar de lo lindo.
Un abrazo.
Paco, te ha quedado estupendo. Lo haces como en mi casa, bueno en este caso el maestro asador es mi marido. Te cuento, nosotros tenemos en el jardín un horno de barro de Pereruela y allí es donde asamos los lechazos con leña. La verdad es que tenmos el horno poco aprovechado, pues es lo único que hacemos en el. Espero que cuando nos jubilemos probemos a hacer pan, por ejemplo.
ResponderSuprimirMi marido lo hace igual con sal, agua y vinagre, solamente que tiene que encender el horno dos horas antes y lo bueno que tiene es que aunque lo programes para comer a las tres, por ejemplo, no pasa nada si se queda más tiempo en el horno, pues llega un momento en el que ya no se sigue cocinando. El no le añade el agua con el vinagre hasta que no pasa la primera hora y lo da la vuelta, al principio lo pone solo con la sal.
Menudo rollo te he metido.
Un abrazo.
Llevas toda la razón, este cordero está que se me saltan las lágrimas.
ResponderSuprimirLa pinta que tiene tan estupenda y vaya olorcilla que ha tenido que dejar en toda la casa, que rabia no poder probarlo.
Un 10 para esta lenta receta pero exquisita.
Mil besos.
Tienes razón en dos cosas:
ResponderSuprimir1.El tiempo en este tipo de platos es fundamental y el cariño y dedicación, tambien.
2. Hay que revisar el armario de las latas de vez en cuando.Yo siempre tengo que titar alguna de las que se quedan al fondo,porque han caducado ja,ja.
Fantástico plato de domingo, familia y sobremesa.
Un abrazo,
María José.
Querido Pakus:
ResponderSuprimirLa entrada de hoy es muy especial para mi, como bien dice Pepa, la zona de la Alcarria tiene un cordero para morirte de rico. Ojalá algún dia podamos compartirlo en tierras alcarreñas, he hecho una primera gestión para ello, de momento sin resultado.
Enhorabuena
Tiene pinta de estar riquísimo. Mi madre para el cochinillo que también le sale riquísimo, hace igual, se toma su tiempo, solo que solo le da un par de vueltas, para que los jugos que suelta no lo reblandezcan, mi padre hace una rejilla con ramas de romero y la pone en el fondo de la cazuela, da sabor y evita que toque el fondo de la cazuela
ResponderSuprimirEsta diciendo ... cómeme
ResponderSuprimirSi lo tengo Pepa y Gustavo, pero yo soy más amigo del sabor de leche, sin destetar, pero puede ser más por costumbre.
ResponderSuprimirMi familia, está muy vinculada a las carnicerías, y siempre hemos tenido muchísimo cordero, pero es verdad que con un par de semanas, el sabor se multiplica, aunque ya no se nota tanto el sabor a leche.
Abrazo.
Esa es la buena receta, Puntiyo cariño y paciencia. Y ya si lo haces para la familia... mejor aún. Abrazo
ResponderSuprimirYa me contarás Pandora a ver si sorprendes a tu hermana. Besos
ResponderSuprimirLo de las vueltas, es para que se haga homogéneo, teniendo en cuenta que abajo hay algo de agua y puede cocerse, Carlos Dube
ResponderSuprimirUna solución es meter una rejilla abajo en la fuente de barro, para que no toque el fondo, o como dice otro comentario más abajo, hacerla de romero (aunque así tomará mucho sabor a aromática)
El montaje del proceso lo puse que se vea como se va tostando poco a poco y cómo las piezas están de un lado o de otro según el momento.
Un abrazo Carlos.
Pues el chorreón de vinagre Jose le da un puntazo de sabor, no solo a vinagre, sino que potencia mucho el sabor de la propia carne.
ResponderSuprimirAl principio, cuando empieza a hacerse, se nota mucho el olor del vinagre (al evaporarse dentro del horno) pero seguro que te alegras de haberlo usado cuando lo pruebes.
Abrazo
Paco este cordero se ve delicioso y con qué poquita cosa....me gusta que quede así crujiente por fuera y por dentro más tierno, así que copio tu receta. Suerte en el concurso. besos y feliz día...
ResponderSuprimirTú marido sabe mucho Amparo yo al principio sí hecho agua y vinagre, pero probaré a hacerlo a pelo, sin nada al principio.
ResponderSuprimirAunque lo pongo al empezar el asado, en cuanto empieza a evaporar ya estoy retirandolo. Lo bueno de echarlo al principio es que empieza a tomar aromas, pero probaré a hacerlo como tu marido a ver si me gusta más.
Un abrazo
Bueno Mª Dolores A. aunque no pudieras probarlo, puedes hacertelo tú misma este fin de semana.
ResponderSuprimirYa me contarás.
Gracias María José a veces esos armarios esconden tesoros interesantes.
ResponderSuprimirUn beso
Ojalá que sí Su.
ResponderSuprimirComo te conté, viví en Guadalajara un par de años y vuelvo siempre que puedo.
En cuanto a disfrutarlo juntos, habrá que hacer lo posible, aunque sea en grupos mas pequeños.
Un abrazo.
Gracias Carmen Me gusta mucho la rejilla de tu madre, y cuando vaya a hacer asados con aromáticas, lo pienso hacer.
ResponderSuprimirIncluso para pescados, puede sustituir a la clásica rejilla de la besuguera, me gusta mucho la idea.
Un abrazo.
Lo dijo un ratito, Juana pero luego se quedó calladito, en cuanto le dimos su merecido.
ResponderSuprimirAbrazote, compi
Gracias María Jesús me alegra que te guste. Efectivamente con poca cosa, solo con la sal y el agua con vinagre.
ResponderSuprimirY con el cordero, que es lo fundamental.
¿Ves? al final he tenido que venir a verlo... espectacular Pakus.
ResponderSuprimirUn amigo cocinero profesional, me comentó lo mismo, que era preferible hacerlo a menos temperatura más tiempo, que andar con prisas, y la verdad es que la recompensa es gorda.
Te ha quedado impresionante.
Saludos.
La verdad es que ahora pare3ce casi una locura eso de estar toda la mañana pendiente de un asado o de cualquier otro plato, pero ese cariño es lo que marca la diferencia entre un plato bueno y otro sublime...desde luego merece la pena dedicarle una mañanica...y dónde mejor vamos a estar que en la cocina...
ResponderSuprimirUn besazo.
Lo comparto todo del principio hasta el final.
ResponderSuprimirEl tiempo de horno es fundamental, cuanto mas y mas lento mejor. Mas confitado y no se seca. El vinagre hace que la carne esté mas tierna y mas crujiente y no digamos de ir dándole vueltas...
Estupendo y gracias por traelo.
Un beso
La verdad es que parece increible que con un poco de tiempo y paciencia, se llegue a conseguir un plato tan suculento..
ResponderSuprimirYa tengo menu para este fin de semana.
Un beso desde cooking lovers
Lazy, esta es una receta para mantener de reserva y atesorar.
ResponderSuprimirLa guardo para alguna ocasión de cocinar cordero, en Chile, aquí se hace impensado.
Un abrazo.
Enhorabuena por tu participación al concurso.
ResponderSuprimirWow, que receta de cordero más fenomenal, excelente aspecto y que color más maravilloso.
Excelente trabajo ♥
Jo Paco que receta, esta me la apunto para me toca hacer de cocinillas de la family, me refiero a la gran family, cuando nos juntamos somos 21, así que haré varias piernas de estas!!!Rica rica!!!
ResponderSuprimir"Lagrimitas" no, verdaderos lagrimones me acaban de caer, leyendo y viendo la receta.
ResponderSuprimirSencillamente perfecto, espectacular.
Saludos desde "Mi cocina"
Uf creo que una foto vale mas que mil palabras y este reportaje que nos has hecho es espectacular!!! ahora ya sabemos de donde te viene el arte culinario, con estas recetas de familia el exito esta asegurado...un beso
ResponderSuprimirMi padre tiene una explotación de ovejitas así que tengo la suerte de poder disfrutar de un corderito rico, rico todo el año. Me encanta el cordero, si no que clase de hija sería jeje, y como lo preparais en tu casa es delicioso!
ResponderSuprimirUn beso
Hola! ¿Y yo que te voy a decir? las fotos hablan por si solas! que delicia! estoy de acuerdo no necesita entrante, es un plato para disfrutarlo solo, y poco a poco, que rico!!
ResponderSuprimirUn beso
Si ya lo dice la foto. madre mia que maravilla!, pues tengo una receta de un costillar pendiente de publicar que está hecho así despacito.
ResponderSuprimirNo me canso de mirarlo.
Un beso
Precisamente voy hacer esta semana unas paletillas de lechal y te puedo asegurar que haré esta receta de tu abuela Lola, como está mandao!
ResponderSuprimirTe aviso compi, besotes.
Si señor porque no es fácil hacer un buen corderito al horno.Para mi la carne tiene que desprenderse del hueso y quedar meloso y jugoso.
ResponderSuprimirPor aquí lo preparmos también muy bueno y nosotros en casa ponemos unas ramitas sobre la fuente para que la carne no toque el agua igual que con el cochinillo.
Te ha quedado fantástico
Un beso
que casualidad, tengo ahora mismo en el horno una pata de cordero asandose. para la próxima hago tu receta
ResponderSuprimirYo nunca me he atrevido con la carne de Cordero, siempre me dicen que hay que saber cocinarla. Algún día tendré que estrenarme.
ResponderSuprimirLa pinta es muy sabrosa la verdad, todo se andará.
saludos
mmmmm!sabia que me darias una gran idea para la comida que tengo que montar en casa este fin de semana!!
ResponderSuprimirLo que no acabo de entender es para que caray querias tú la piedra??
:-P
me encanta este tipo de asado.con patatitas...buenisimo
ResponderSuprimirEse es el típico asado castellano y está buenísimo! Al cordero no le hace falta más!
ResponderSuprimirMira, yo tengo una historia más tierna... a pesar de estar babeando de ver la fuente...
ResponderSuprimirEn Cáceres, e imagino q en muchos sitios, era típico que hace 50 años, las familias comprasen un corderito para criarlo unas semanas antes de la semana santa, y todos los niños salían por el barrio a pasear su cordero como si fuera un perrito... mi padre y mi tío estuvieron muchos años sin poderlo comer del disgusto que les entraba ver el animalito en el plato... pero yo babeo de sólo pensarlo...
Madre mia Paco si es que eso tiene que ser "pecao" con la pinta que tiene.
ResponderSuprimirMe encanta el post
Paco, son algo más de las 4:30 de la tarde, hace nada que comí pero solo de ver las fotos me entro hambre de nuevo, un lujo este cordero y como tu dices estas recetas aparte de una buena carne lo que necesitan es tiempo y cariño, mi madre también lo preparaba de esta forma, el relevo lo cogimos mi hermana y yo, aunque reconozco que es mi hermana la que lo consigue en su punto perfecto.
ResponderSuprimirUn besazo
paco, a mi con este plato me vuelve a entrar el hambre aunque haya comido hace dos horas, enhorabuena por este receta familiar tan exquisita!de lujo!recuerdo cuando iba a al valle del jerte y mi tio hacia el cordero en aqul horno de leña, que maravillaa!besitos
ResponderSuprimir¡que rico! Y que bien asado...
ResponderSuprimirEn casa somos muy de cordero.
Los compramos enteros pero despiezados, del Valle de los Pedroches; los congelamos pieza a pieza y lo vamos gastando: las paletillas y piernas para asado, las chuletillas para la plancha y el resto para guiso con patatas.
Mortal,Paco, mortal....
ResponderSuprimirUn asado de verdad, con cariño . De los que preparan las madres cuando vamos a comer los domingos. Mi madre siempre le prepara un adobo antes de asarlo, le diré lo haga a tu manera la próxima vez.
ResponderSuprimirBicos
A esto le llamo yo, un asado como Dios manda, te ha quedado de impresionar.
ResponderSuprimirMe lo imagino con ternasco de Aragón. . . .
Besos
estas recetas familiares son las mejores
ResponderSuprimirTienes todo la razón yo tambien opimo que un buen asado es bajo potencia y largo cocción y ir mimandolo, es resultado salta a la vista
ResponderSuprimirMe gusta mucho tu receta de hoy
saludos
miquel
Una forma fantástica de explicar el proceso y el resultado final aún más.
ResponderSuprimirPaco leyendo tu explicación se me hace la boca agua, tiene que estar bestial, mi madre lo hace guisado y le sale buenísimo, y el secreto es el mismo que el de tu abuela.....cariño y paciencia....es que yo soy una "prisas" y todavía no me he animado...pero este cordero se ve .....ummmm...¡pa chuparse los dedos!
ResponderSuprimirUn besazo
Qué receta tan linda, entrañable, y tradicional, me encanta ese paso a paso tan detallado.
ResponderSuprimirTe digo que a mí me queda de muerte (un día también pondré mi receta) pero nunca le he puesto vinagre, así que he de probar la tuya así podré comprobar o al menos, variar.
un beso y enhorabuena
Gracias por compartir con nosotros esta receta familiar.
ResponderSuprimirLa verdad es que tienes mucha razón, sabe mejor si se cocina a menor temperatura y más tiempo.
Te ha quedado con un pinta fabulosa!!!
Besitos,
Suny
La cocina requiere su tiempo, como este cordero, a mi me gusta añadirle ajo y perejil.
ResponderSuprimirBesos.
Hola!. Te sigo hace mucho aunque esta es la primera vez que te escribo.
ResponderSuprimirYo hago el cordero (en Aragon hacemos normalmente ternasco asado) igual que tu aunque nunca he puesto vinagre, solo agua y limon exprimido en el agua.El vinagre para cuando lo guiso. Aqui ponemos patatas debajo con lo que la cantidad excedente de agua debajo se la beben las patatas. Tambien lo dejo 3 horas o mas a fuego y es verdad que la carne queda tierna y jugosa que se separa del hueso (esto lo descubrí una nochebuena que me puse demasiado pronto a hacerlo y tuve que bajar el fuego para "retenerlo"). Quedó de lagrimita como dices....
Besos
El carnicero de cabecera lo tengo en casa :D y ahora tengo la receta ideal, paciencia y cariño no me falta, así que la próxima vez que haga asado de cordero tiene que salir... perfecto!!!
ResponderSuprimirGracias por compartir la receta ;)
Riquisimo!!!
ResponderSuprimirMucha suerte en el concurso.
Esta receta tiene solera, como a mi me gustan
ResponderSuprimirBesos. Ana
Sin duda tiene un aspecto impresionantemente delicioso, me anoto la receta de familia para probar esta maravilla en casa!
ResponderSuprimirQue cosa más rica, me quedo con un trozo de la falda de las chuletas, es lo que más me gusta. Besos.
ResponderSuprimirMuy buena explicación!
ResponderSuprimirSuerte en el concurso.
Tendré en cuenta la próxima vez que lo haga lo de la paciencia, sin prisas y darle la vuelta cada 15 minutos, porque las fotos desconsuelan.
ResponderSuprimirBesos.
Osea, "al amor" como dice mi abuela ;-)
ResponderSuprimirEspectacular!
Di que si, que con paciencia y cariño se hace todo muy bien!!!!!!! Riquisimo... y ese colorcito dorado... lo más de lo más!! Ya me imagino el olorcito del horno mientras se hace ese cordero lentamente!!
ResponderSuprimirBesotes
Ay que color más bueno tiene! nunca hice cordero, con tu receta seguro me animo, se ve muy rica!..
ResponderSuprimirUna pregunta paco, blogger no actualiza mis entradas, sé que una vez te pasó algo similar, que hiciste para solucionar?
besos
Paco, que bien hacia el cordero tu abuela!!..tomo nota de todo, todito!!!
ResponderSuprimirY sobretodo lo del tamaño...jijijiji!!!, que si no, nos quedamos con hambre!!!
Mil besitos!!
Ay Paco, este es de los platillos que a una le nacen ponerse de pie aplaudir y pasar acto seguido a devorar...buenisimo!!
ResponderSuprimirA mi me fascina el cordero...me parece de lo más rico y de esta forma, con la receta de tu abuela lo vamos a disfrutar mucho también en casa!!
Un besiño grande :D
❤❤❤❤❤❤❤❤❤❤❤❤❤❤❤❤❤❤❤❤❤❤
ResponderSuprimirQue bueno que se ve el cordero de tu familia!! vamos!!! yo suelo comer el de mi cuñado primo que es de Burgos, y es pura miel!! aprovecho mi primera visita para felicitarte por el éxito bien merecido que has logrado en wikio y para invitarte al Concurso de Tu E Chef de Hierbas y Especias, concursar es muy fácil, sólo tienes que preparar una receta cuyo toque principal sea una Hierba o Especia (de uso alimentario), como por ejemplo "Pollo al romero" o "Bizcochuelo de Canela", hacerle una foto y seguir las instrucciones del concurso…quieres saber más del concurso?? Visítame pinchando sobre el Enlace del Concurso .
Un Beso muy gordo!! Te espero!!
Pili
Tu E Chef
http://tuechef.blogspot.com
Enlace del Concurso
❤❤❤❤❤❤❤❤❤❤❤❤❤❤❤❤❤❤❤❤❤❤
ResponderSuprimir· Es mi debilidad. El cordero lechal.... uy, que rico. Ya lo dice el refrán "de la mar el cordero y de la tierra el cordero"
Tengo una amiga que me debe uno.
· Saludos Busy Busy
CR & LMA
________________________________
·
SU AMIGA SE LO HA DADO, PERO ÉL ES DÍSCOLO Y RESABIADO. ¡SERÁ!
ResponderSuprimir¡Menuda pinta tiene el tuyo ummmm
Un abrazo.
ay que bueno!!!!, un corderito bien hecho que placer para los 5 sentidos!!!.
ResponderSuprimirY LAS COSAS HECHAS CON TRANQUILIDAD Y TIEMPO........son otra cosa, sobre todo el lechazo!!
Abrazos!!
Hola!
ResponderSuprimiryo quiero presentaros la tienda online de mi propia ganadería, donde podréis adquirir Cordero para realizar esta exquisita receta.
Espero que os guste
http://www.clubdeliberico.com
Que delicia, por Dios..... yo comparto totalmente esa forma de cocción lenta, donde esté un asado a fuego suave mucho rato y un guisado con su chup chup..... que se quiten las prisas!!!!!!!!!!
ResponderSuprimirHola, qué deliciosa se ve ese corderillo... mmmm como para partirse la boca realmente...Yo lo acompañaría con un deliciosa salsa tzatziki, qué les parece la idea?
ResponderSuprimirUn abrazo grande.
Buenas, que pinta mas buena tiene ese corderín.
ResponderSuprimirUn par de preguntas:
- ¿ Se debe precalentar el horno ?
- Un amigo me dijo que se debía sellar el cordero a max potencia durante unos 30 minutos para luego bajar la temperatura a 160 y cocinar despacio, pero a mi eso de sellar no me cuadra en el cordero. ¿Que opinas tu ?
Un saludo,
Sergio.
acabo de comerme el cordero de tu receta; esta de muerte!!!!! te diré que a mi no me gusta el cordero y me he zampado las costillas en 4 segundos y a mi marido le ha encantado.He seguido la receta paso a paso y tarde 3 hojitas en hacerlo,pero merece la pena de verdad.Muchas gracias por tus recetas,acabo de descubrir tu blog,pero pienso hacer todas las que pueda... están bueniiiiisimas. un saludo
ResponderSuprimir